Soberanía Tecnológica y Desarrollo Nacional
    Soberanía

    Soberanía Tecnológica y Desarrollo Nacional

    28 Dic 2024
    Dr. Luis Fernández

    La soberanía tecnológica se ha convertido en un imperativo estratégico para las naciones del Sur Global. En un mundo donde el control de las tecnologías clave —semiconductores, inteligencia artificial, computación cuántica— determina cada vez más la posición de los países en la jerarquía internacional, la dependencia tecnológica equivale a una vulnerabilidad estructural que ningún Estado puede permitirse ignorar.

    China representa el caso más ambicioso de búsqueda de autonomía tecnológica. Su estrategia "Made in China 2025" y los planes quinquenales posteriores han destinado cientos de miles de millones de dólares a desarrollar capacidades propias en semiconductores, inteligencia artificial y tecnologías verdes. A pesar de las restricciones impuestas por Estados Unidos en materia de chips avanzados, China ha logrado avances significativos en diseño de procesadores y manufactura de semiconductores maduros, demostrando que las sanciones pueden acelerar, paradójicamente, los esfuerzos de autonomía.

    India ha adoptado un enfoque diferente pero igualmente ambicioso. Su fortaleza en servicios de software y su ecosistema de startups le han permitido construir plataformas digitales soberanas como Aadhaar (identidad digital), UPI (pagos electrónicos) y CoWIN (gestión de vacunación). Estas infraestructuras digitales públicas han sido reconocidas internacionalmente y están siendo adaptadas por otros países del Sur, creando un modelo de cooperación tecnológica horizontal.

    Brasil, por su parte, enfrenta el desafío de recuperar capacidades industriales que se erosionaron durante décadas de desindustrialización. Sin embargo, cuenta con ventajas estratégicas en sectores como la agroindustria, las energías renovables y la bioeconomía. La clave para el Sur Global reside en identificar nichos tecnológicos donde sea posible construir ventajas competitivas, invertir sostenidamente en formación de capital humano, y establecer mecanismos de cooperación que permitan compartir costos y riesgos del desarrollo tecnológico.